Mamá: Es que me ofrecieron una gatita que está sin hogar...
Hermana: Maaaaaaaaa, ¿nos la quedamos? Por faaa
Yo: Seguro que es pequeña y suaaaave
Mamá: No que no quiero animales en casa, hay que ocuparse mucho de ellos, limpiarlos, darles de comer, limpiar las arenas en el caso de los gatos...
Situación al día siguiente: la señora en cuestión nos trae una gatita de 4 meses, persa-himalayo, blanca con manchas grises. Pequeña, peluda y con lacito rojo. A la hora estaba en casa. No nos pudimos resistir, sobre todo Mamá.
Después de 8 años hemos criado a Luly. Lula para los cercanos. Principales características: peluda y gorda, pero gorda de comer. Actividades preferidas: dormir, comer, limpieza general por todo su cuerpo, dormir (si, otra vez). Pretendíamos tener el cariño entrañable de una mascota y al final ¿qué hemos conseguido? Mamá a una nueva hija que no habla y siempre la está mirando con carita de buena. Lula ganó estatus social y cada día está a un paso más de poder conquistar el mundo desde nuestra casa (creemos que está implicada en una red ilegal cuando se supone que está durmiendo). Hermana, Papá y yo nos vimos relegados en la jerarquía familiar, quedando dispuesta en el siguente orden: Lula, Mamá, los restantes miembros de la familia.
Aun así ¡cuánta felicidad nos reporta! Sobre todo cuando hay que limpiarle las arenas y alrededores porque hizo pis fuera de su recipiente; cuando hay que peinarla en la dirección del crecimiento de su pelo con ritmo constante e intercalando caricia-cepillado para que no se aburra; cuando hay que cortarle las uñitas y taparle los ojos en el proceso porque le da repelús; cuando hay que darle la pastilla anti-celo o en su defecto, escuchar sus llantos de dolor para conseguir un gato cuando sucumbe a este estado; o cuando tienes que recoger bolas de pelo vomitadas o soportar sus ronquidos por la noche o...
En fin, son muchos "o".
¿Para que queremos hijos en un futuro cuando podemos tener mascotas? Al final es un trabajo a tiempo completo, no remunerado y no se si muy satisfactorio, pero ¡qué haría sin mi Luuuuula, tan suaaave y tan moona!
P.D.: Próximamente es su cumpleaños, así que este post va en su honor.
Buahhhhhhhhhhhh! envidia cochina :( yo desde que me vine no tengo mascota y es una putada cuando siempre se ha tenido una; pero bueno algún día podré tenerla de nuevo.
ResponderEliminarUn beso a ti y a Lu y dile que su celo quedará para siempre en mi mochila naranja xD