Hace unas semanas he podido comprobar cómo me ven los conductores de los demás coches cuando yo llevo el mío y acto seguido me dije a mi misma que no haría mas tonterías cuando estoy esperando en un semáforo. Así que he hecho una lista de las cosas que no debería hacer, pero que seguro que seguiré haciendo:
- Cantar las canciones de la radio interpretando el sentimiento de la misma. El resultado de esto es mi cara de alegría histérica o sufrimiento tremendo, depende de la canción, mientras canto casi gritando.
- Mirar a través del espejo interior de mi coche a los que van en los coches de atrás para ver lo que hacen (así es como me pude ver reflejada en otra conductora). Muchos no se dan cuenta, otros tantos se te quedan mirando, te adelantan después y te ponen ojitos. Casi todos malinterpretan mis intenciones, yo solo soy una curiosa.
- Además de cantar, acompañar la canción con un bailecito espasmódico no ayuda. Es que claro, el reducido espacio del interior del coche no da para más...
- Ponerse a limpiar con un paño el salpicadero. Es que claro, ¡hay que aprovechar el tiempo!
Después me he puesto a pensar en las cosas que he visto hacer a los demás y en comparación conmigo, yo soy una novata en esto de hacer cosas raras en el coche. Un ejemplo de las cosas que no he hecho pero que he visto:
- Ponerse máscara de pestañas mientras se conduce por una avenida a casi 70 km/h. Esto hace que el coche realice un movimiento en S en la carretera. Por supuesto mas divertido, oye. No hay comparación con conducir normalmente.
- Comerse los mocos, pero con estilo. Sacarse un moco de estos tipo hilo, mirarlo colgar del dedo con cariño y metérselo en boca. El riesgo de presenciar este tipo de conductas es de arcadas continuas y si eres de estómago débil, quizás vomites.
- Hablar por un móvil, escribir mensaje con la otra mano, controlar las marchas del coche y conducir. Necesario individuos con agilidad, por supuesto.
Si es que tengo que aprender mucho todavía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario